Un poco de historia
El Origen de Talavera se remonta a la época prerromana. Se construyó sobre un castro vetón en una zona limítrofe entre los pueblos vetones y los carpetanos. La muralla, sin embargo parece ser que tiene su origen en los siglos IV y V d.c. Según se ha podido constatar por los hallazgos de la zona entretorres. El centro urbano se forma durante el imperio romano como caesarobriga, en época Flavia perteneciendo a la provincia de Lusitania. Fue centro económico y político de la comarca y punto estratégico en las comunicaciones entre la meseta y el occidente peninsular a través de río Tajo.
El puente viejo, mal llamado romano, de esta época solo tiene las bases de los pilares, que quedan ocultos bajo el agua. El resto de la construcción es de época medieval. A principios del siglo XX se construye el puente de hierro o Reina Sofía siguiendo la técnica de la revolución industrial de la época.
Patrimonio
Adentrándome en la ciudad, lo primero que veo es el convento de santa catalina, que data del s. XIV aunque el aspecto actual es una reforma de 1620 y otra mas actual de 2018.Perteneció a los Jerónimos, mas tarde habitaron en él los Jesuitas y en el s. XIX pasó a manos privadas. En la actualidad son las hijas de la caridad quienes administran las instalaciones y el colegio de la Milagrosa, en la calle río Tajo.
Rodeando todo el conjunto, llego a la plaza del arzobispo D. Pedro Tenorio y observó el lateral De la Iglesia de Santa Maria la mayor (La Colegial). De estilo mudejar, fue nombrada colegiata en 1211. La fachada principal, esta enfrente de la plaza del pan.
La Plaza del Pan hace las veces de plaza mayor, es el centro neurálgico de la ciudad. Recibe este nombre porque en épocas pasadas es donde se colocaba el puesto de venta de pan para los ciudadanos.
Siguiendo mi recorrido, paso por diversos jardines y calles hasta legar a teatro Victoria, antiguo corral de comedias del s. VXII y el teatro Palenque, Antigua iglesia de los Jesuitas del s. XVII.
A continuación llego a la primera parte visitable y reconstruida de las murallas Arabes.
Construida con piedra labrada y reforzada en mampostería, mandado construir por Abderramán III, en el s. IX. Era uno de los recintos mas sólidos de la época.
No muy lejos se encuentra la iglesia de El Salvador, de estilo gótico-mudejar de s.XII. en la que destaca el impresionante ábside. Hoy es el punto de encuentro y cultura.
Al lado podemos visitar otra parte de las murallas. Combinando partes de nueva construcción con la vieja.
Subimos a la parte mas alta donde tendremos unas maravillosas vistas de toda la ciudad.
De nuevo en la calle, paso por delante del mercado de abastos, que en el interior alberga un restaurante, y enfrente la casa sacerdotal De la Iglesia.
En el mismo lugar, una parte de las murallas, árabe, romana y cristiana juntas.
En cualquier calle podemos encontrarnos conventos, capillas y murales de cerámica talaverana.
Alejándome un poco del centro ya casi en los arrabales, llego a la plaza de santiago donde se ubica la iglesia del mismo nombre.
Su estilo mudejar data su construcción en el s. XIV aunque no está muy claro ya que también tiene influencias góticas. La planta es rectangular sin cabecera ni ábside, por lo que se cree que originalmente era una sinagoga.
Frente a la iglesia, se pueden observar las casas típicamente talaveranas de los s. XVII y XVIII. De ladrillo y aparejo toledano.
La Puerta de Zamora formó parte del segundo recinto amurallado.
Estaba compuesta por dos torres cuadrangulares, unidas por un arco, solo se conserva la oriental. Junto a ella y aprovechando parte del muro de la cerca, estuvo la antigua cárcel de la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera, nacida en 1300.
Los franciscanos aprovecharon el templo abandonado de Santa Leocadia para establecerse, por lo que la iglesia fue rebautizada como convento de San Francisco.
El templo es una obra del s. XVII donde destaca la torre en la que se puede ver un panel con escenas de la vida del santo y a los lados los escudos de la orden.
Como ya se está haciendo de noche, debo darme prisa para recorrer los escasos 300 m. Que me separan de la Basílica, que ya veo a fondo.
Jardines Del Prado y Basílica
Dejo atrás el casco antiguo para dirigirme a la basílica, para ello tengo que recorrer los jardines de Prado. El acceso se hace por un triple arco de ladrillo rematado con un tejadillo. Construido en la primera mitad del s. XX. Es un amplio paseo donde lo primero que me encuentro es la fuente de las ranas, obra de Ruiz de Luna y Francisco Arroyo.
Elementos típicos de cualquier parque o jardín urbano, como pérgolas para la música, plantas ornamentales y estanque para patos, todo ello decorado con azulejería talaverana.
Otro de los grandes espacios está decorado con una gran laurel, recortado en bola.
El pórtico principal está decorado con unos frisos de cerámica talaverana que representan escenas de Adán y Eva, San Antonio Abad, el Descendimiento, la Piedad, o los personajes superiores de la genealogía de Jesús.
Por el exterior, podemos contemplar la enorme estructuración que supuso la ampliación llevada a cabo por el arquitecto Fray Lorenzo de San Nicolas en el s. XVII que diseñó la capilla mayor y la grandiosa cúpula en medio del crucero.
Otras portadas menores, escudos, y fuentes decoran el exterior de esta ermita Basílica llamada por Felipe II reina de las ermitas.
Si queréis ver el reportaje que hice, pinchar en este enlace.






























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