El Torno y Rebollar: Guardianes de la Primavera en el Valle del Jerte

    Cuando la primavera despierta en el Valle del Jerte, sucede algo mágico. Durante apenas diez días, el valle entero se transforma en un océano de blanco inmaculado que, visto desde la distancia, podría confundirse con un manto de nieve recién caída. Pero no es nieve lo que cubre estas tierras: es la floración del cerezo, uno de los espectáculos naturales más extraordinarios de España.

    En este momento único del año, pueblos como El Torno y Rebollar cobran un protagonismo especial, convirtiéndose en escenarios privilegiados de una celebración que trasciende lo turístico para adentrarse en el alma misma de una comarca que ha sabido mantener vivas sus tradiciones.

El Mirador de la Memoria: Historia Que No Se Olvida

    Antes de adentrarnos en El Torno, una parada obligatoria nos espera a pocos kilómetros del pueblo: el Mirador de la Memoria. Este lugar, inaugurado en 2008 por iniciativa de la Asociación Comarcal de Jóvenes del Valle del Jerte, es mucho más que un simple mirador panorámico.

    El conjunto escultórico, erigido gracias a los fondos de la Ley de Memoria Histórica, rinde homenaje a los olvidados de la Guerra Civil y la Dictadura. Aunque fue vandalizado pocos días después de su inauguración —cuando un vecino disparó deliberadamente contra las figuras—, el monumento sigue en pie como testimonio silencioso de una época que no debe ser olvidada.

    Desde este privilegiado balcón natural, la vista se extiende hasta el final del Valle del Jerte, abarcando el horizonte hasta Plasencia, donde las aguas del río quedan contenidas por el pantano. Es el prólogo perfecto para lo que está por venir.

El Torno: El Mirador Natural del Valle

    A 770 metros de altitud, encaramado en plena ladera de los montes de Traslasierra, se alza El Torno, conocido con justicia como "El mirador del Valle". Desde esta privilegiada atalaya, la totalidad del Valle del Jerte se despliega como un mapa viviente, ofreciendo una perspectiva única de este rincón excepcional de Extremadura.

Un Pueblo de Piedra y Historia

    Perderse por las intrincadas callejuelas de El Torno es como viajar en el tiempo. Sus casas, que conservan gran parte de su encanto original, muestran un urbanismo perfectamente adaptado a la orografía montañosa. Aquí conviven viviendas entramadas con construcciones de aire serrano levantadas con mampostería, todas ellas diseñadas para resistir las condiciones climáticas utilizando los materiales que el entorno generosamente ofrece: madera de castaño, piedra y barro.

    Especialmente destacables son los "chozos" dispersos por el término municipal, antigua arquitectura pastoril de piedra que constituye una muestra excepcional de la arquitectura vernácula del valle. Estas construcciones, testigos silenciosos de formas de vida ya perdidas, guardan entre sus muros de granito el misterio y la sabiduría de generaciones de pastores.

Raíces Profundas

    La historia de El Torno se hunde en la prehistoria, con posteriores asentamientos romanos y árabes que dejaron su huella en estas tierras. El origen del pueblo actual se remonta a los asentamientos medievales de montañeses asturleoneses y vizcaínos, que encontraron en estas alturas el lugar perfecto para establecer sus hogares.

    La invasión francesa durante la Guerra de la Independencia marcó profundamente al pueblo. En 1809, las tropas napoleónicas quemaron El Torno en represalia por la feroz resistencia que ejercieron los torniegos bajo el liderazgo del legendario "Tío Picote", un episodio que quedó grabado para siempre en la memoria colectiva del lugar.

    La iglesia de la Virgen de la Piedad, construida a mediados del siglo XVI en mampostería vista con sillares graníticos de refuerzo, preside el conjunto urbano con su torre-campanario anexa y su característica espadaña que remata la construcción.

Rebollar: Casas Que Desafían la Gravedad

    A pocos kilómetros de distancia, pero en un mundo completamente diferente, nos encontramos con Rebollar. Su nombre, derivado de "rebollo" (monte de roble pequeño), hace referencia a su situación geográfica privilegiada en pleno corazón del Valle del Jerte.

Un Museo Vivo de Arquitectura Popular

    Situado a 622 metros de altitud en una empinada ladera de la margen derecha del valle, Rebollar presenta un urbanismo serrano único, caracterizado por callejones angostos y empinados que serpentean entre casas que parecen desafiar las leyes de la física.

    El pueblo entero funciona como un museo vivo de arquitectura popular jerteña, donde aleros y balcones casi se rozan, creando una intimidad urbana difícil de encontrar en otros lugares. Pero lo que realmente convierte a Rebollar en un lugar único son las famosas "Casas del Canchal".

Las Casas del Canchal: Un Prodigio Arquitectónico

    Estas extraordinarias construcciones se alzan sobre imponentes moles de granito aparentemente inestables, creando un efecto visual de casas colgantes que se ha convertido en el emblema indiscutible del pueblo. Una tradición local, mezcla de ritual y broma, establece que los forasteros deben "calzar el cancho" para evitar que se caiga y así obtener una buena acogida. Quienes no cumplen con este ritual corren el riesgo de ser arrojados al pilón.

Orígenes Compartidos

    La historia de Rebollar está íntimamente ligada a la de Valdastillas, pues ambas poblaciones surgieron de la antigua Campana de Ojalvo. Fueron fundadas por vecinos del despoblado medieval de Ojalvo, una aldea del siglo XII ubicada en la ribera del río Jerte, de la cual apenas quedan algunas ruinas de su "ventorro".

    La iglesia de Santa Catalina, construcción de la segunda mitad del siglo XVII, destaca por su estructura granítica y su torre rematada con un elegante chapitel piramidal que se recorta contra el cielo del valle.

La Fiesta del Cerezo en Flor: Tradición Viva

Más Que Una Celebración Turística

    La Fiesta del Cerezo en Flor, declarada de Interés Turístico Nacional, es mucho más que un evento para el disfrute de visitantes. Es, sobre todo, una celebración popular que trata de reflejar la vida auténtica de toda una comarca, conectando pasado y futuro a través de actividades que sirven de escaparate de la cultura, gastronomía, tradiciones y forma de vida del valle.

    En 2025, esta extraordinaria celebración se extiende desde el 6 de marzo hasta el 3 de mayo, ofreciendo semanas de actividades que transforman cada rincón del valle en un escenario de fiesta y tradición.

Un Calendario de Emociones

    La inauguración de la temporada 2025 tuvo lugar el 21 de marzo en la localidad de Rebollar, mientras que la clausura está programada para los días 12 y 13 de abril en Cabrero. Durante estas semanas, cada pueblo del valle programa sus propias actividades, creando un calendario rotativo de celebraciones que permite a visitantes y locales vivir la experiencia completa de la floración.

    Lo ideal para experimentar plenamente este fenómeno natural es realizar un recorrido por todos los pueblos que componen el Valle del Jerte, cada uno ofreciendo su propia perspectiva única del espectáculo floral y su particular interpretación de las tradiciones comarcales.

🎥 Vive la Experiencia en el Video

    ¿Quieres sentir la magia de la floración del cerezo y conocer de primera mano estos pueblos únicos? Te invitamos a acompañarnos en nuestro recorrido por El Torno y Rebollar durante la inauguración de la Fiesta del Cerezo en Flor 2025.

[Ver video en YouTube: El Torno y Rebollar - Cerezo en Flor 2025]

Capítulos del video:

  • 00:00 - Introducción: La magia de la primavera en el Valle
  • 01:13 - Mirador de la Memoria: Historia que perdura
  • 02:18 - El Torno: El mirador natural del valle
  • 05:05 - Rebollar: Las casas que desafían la gravedad

    La Fiesta del Cerezo en Flor es, sobre todo, una celebración popular que trata de reflejar la vida de toda una comarca, tanto del pasado como del futuro. En este video te mostramos cómo se vivió la inauguración de la temporada 2025 en Rebollar, pero antes hacemos parada en El Torno y el emotivo Mirador de la Memoria, descubriendo los tesoros arquitectónicos y paisajísticos que hacen único a este rincón del Valle del Jerte.

El Alma de un Valle

    El Torno y Rebollar son mucho más que destinos turísticos o paradas obligatorias en una ruta por el Valle del Jerte. Son guardianes de una forma de vida, testimonios vivientes de la capacidad humana para adaptarse y prosperar en armonía con un entorno natural excepcional.

    Cuando la primavera viste de blanco estos pueblos y sus alrededores, no solo asistimos a un espectáculo natural: presenciamos la renovación de un pacto ancestral entre el hombre y la naturaleza, una celebración que nos recuerda que hay lugares en el mundo donde el tiempo transcurre de manera diferente, más pausada, más consciente de los ciclos eternos de la vida.

    En estos pueblos de piedra y tradición, cada floración es una promesa renovada, cada primavera una oportunidad de reconectar con lo esencial, con esa belleza sencilla y profunda que solo se encuentra en los lugares donde la autenticidad aún tiene su hogar.

Gargantas del Jerte: Donde el Agua Esculpe la Historia

El Valle del Agua

    El Valle del Jerte es conocido como el Valle del Agua, y no es casualidad. Aquí, valle y río comparten más que proximidad: comparten nombre, destino y una historia milenaria tallada en piedra. Esta tierra no se puede entender sin su tupida red de arroyos y gargantas que, como arterias vitales, alimentan el corazón del valle, buscando obstinadamente su camino entre imponentes murallas de granito.

    Esta lucha ancestral entre agua y roca ha creado algo extraordinario: un puñado de espacios geográficos únicos de belleza sobrecogedora. Las Gargantas del Jerte son auténticos tesoros geológicos y medioambientales que esperan ser descubiertos por aquellos que se atreven a adentrarse en sus secretos.

    Asomarse a estos senderos de agua y piedra es hacerlo al mismo corazón del valle, a su historia más íntima. Es emprender un viaje hacia rincones donde la naturaleza despliega toda su magnificencia, recordándonos por qué este lugar ha cautivado a viajeros y locales durante generaciones.

La Garganta de la Púria: Un Tesoro Oculto

    Antaño conocida como "La Furia" —nombre que evoca la fuerza primordial de sus aguas—, la Garganta de la Púria se alza como una de las más caudalosas de la vertiente derecha del Jerte. Situada estratégicamente entre las localidades de El Torno y Rebollar, nace de la confluencia del Arroyo del Labradillo con la Garganta del Tejo, aunque popularmente todo el conjunto recibe el nombre de Garganta de la Púria.

    Lo que hace especial a este lugar no es solo su caudal, sino su carácter reservado. Es una de las gargantas menos transitadas del valle, lo que la convierte en un santuario natural donde pequeñas cascadas danzan entre pozas de agua cristalina, la vegetación de ribera crece sin prisas y las vistas panorámicas del valle se revelan como postales vivientes.

    Los más aventureros pueden acceder a través de la ruta senderista "Arroyo Labradillo - Garganta la Puria", un sendero circular de 9 kilómetros que comienza y termina en la acogedora localidad de El Torno. Cada estación del año transforma este lugar: la primavera lo viste con la delicada floración del cerezo, el deshielo multiplica sus cascadas, el otoño lo pinta con una paleta impresionista de colores, y el invierno corona las cumbres de nieve, creando un espectáculo que alimenta las aguas del caudaloso Jerte.

Garganta y Lagar Marta: Historia y Naturaleza en Armonía

    Como un tesoro que se revela solo a los observadores atentos, la Garganta Marta aparece inesperadamente en una de las curvas de la carretera vecinal que conecta Valdastillas con Cabrero. A apenas 2 kilómetros del pueblo, envuelta en un manto de alisos y helechos, un sendero de apenas 400 metros nos conduce hasta un mirador privilegiado sobre la cascada.

    Este afluente del Jerte en su margen izquierda protagoniza uno de los espectáculos más dramáticos del valle: desciende más de 100 metros a través de un desfiladero de poco más de 200 metros de longitud, culminando en una caída libre que roba el aliento a todo aquel que la contempla.

    El recorrido comienza junto a un merendero equipado con mesas y asientos, donde una escuela taller ha creado un proyecto educativo plantando árboles, cada uno marcado con el nombre de un niño, en un hermoso gesto de concienciación ambiental que conecta a las nuevas generaciones con la naturaleza.

    Pero la Garganta Marta guarda otro tesoro: el Lagar del Tío Alicio, un ingenio hidráulico de principios del siglo XX que nos transporta a una época donde la relación entre el hombre y el agua era más íntima y esencial. Dedicado originalmente a la producción de aceite, este lagar en desuso ha encontrado una nueva vida como museo etnográfico, donde las piedras del molino cuentan historias de trabajo, tradición y supervivencia.

Un Legado que Trasciende el Tiempo

    En este rincón privilegiado del Valle del Jerte, donde el agua, la roca y la historia humana se entrelazan en una danza eterna, descubrimos una verdad profunda: las gargantas no son simples accidentes geográficos. Son arterias vitales que han moldeado tanto el paisaje como el alma de sus habitantes a lo largo de los siglos.

    Las Gargantas del Jerte trascienden su función como cauces de agua. Son monumentos naturales esculpidos pacientemente por el tiempo, testigos silenciosos del paso de las estaciones y guardianes de un equilibrio ecológico frágil y precioso que tenemos la responsabilidad de preservar.

    Visitarlas no es solo hacer turismo; es conectar con algo más profundo, más auténtico. Es recordar que somos parte de una historia más grande, escrita en piedra y agua, en la que cada gota que cae y cada roca que resiste nos habla de permanencia y cambio, de fuerza y delicadeza, de la increíble capacidad de la naturaleza para crear belleza a partir del tiempo y la perseverancia.

    En las Gargantas del Jerte, el agua no solo fluye: cuenta historias, modela futuros y nos invita a ser parte de su eterno discurrir hacia el mar.

🎥 Descubre las Gargantas en Video

    ¿Te gustaría conocer estos lugares de primera mano? Te invito a ver mi recorrido por las Gargantas del Jerte, donde exploro tanto la Garganta de la Púria en la margen derecha como la impresionante Garganta Marta en la izquierda. Un viaje visual que te transportará a estos rincones únicos del valle.

[Ver video en YouTube: Gargantas del Jerte - La Púria y Marta]

Capítulos del video:

  • 00:00 - Introducción al Valle del Agua
  • 01:35 - Explorando la Garganta de la Púria
  • 03:05 - Descubriendo la Garganta Marta y el Lagar del Tío Alicio

    Las Gargantas del Jerte son mucho más que cauces de agua. Son monumentos naturales esculpidos por el tiempo, testigos silenciosos del paso de las estaciones y guardianes de un equilibrio ecológico que debemos preservar. En esta ocasión visitamos dos de ellas: La Púria en la margen derecha y Marta en la izquierda, para mostrarte la belleza única que cada una aporta a este valle extraordinario.

Argamasilla de Alba: El Lugar de La Mancha que Cervantes No Quiso Recordar

    Rodeada por los paisajes que inspiraron la más universal de las novelas españolas, se encuentra Argamasilla de Alba, un pueblo cuya historia está íntimamente ligada a Miguel de Cervantes y su inmortal Don Quijote. Esta localidad manchega no solo guarda entre sus calles el eco de las aventuras del Ingenioso Hidalgo, sino también una fascinante historia de fundaciones, traslados y renacimientos que la convierten en un destino imprescindible para los amantes de la literatura y la historia.

🎬 **DESCUBRE EL LUGAR QUE CERVANTES NO QUISO RECORDAR**

Te invito a acompañarme en este viaje por las calles donde nació Don Quijote. Un recorrido íntimo por los rincones que inspiraron la novela más universal.

[VIDEO YOUTUBE]

📖 *Sigue leyendo para profundizar en la historia de cada rincón*

Una Fundación Triple: La Búsqueda del Lugar Perfecto

    La historia de Argamasilla de Alba es singular desde sus orígenes, pues esta villa se fundó no una, sino tres veces. Su primer asentamiento data de 1515, cuando se estableció cerca de la laguna cenagosa, en lo que hoy forma parte del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. Sin embargo, la insalubridad de las aguas estancadas y los constantes brotes de fiebre palúdica (conocida también como fiebre terciaria) hicieron inviable esta primera ubicación.

    En 1531, la población se trasladó aguas abajo, hacia lo que hoy conocemos como el Molino de Santa María. Pero los problemas de salud persistían, obligando a un segundo traslado ese mismo año hacia su ubicación actual, que entonces recibió el nombre de "Lugar Nuevo".

    Esta triple fundación no fue casual: los habitantes de la época entendían perfectamente la relación entre las aguas estancadas y las enfermedades, buscando incansablemente un emplazamiento que les ofreciera las ventajas del agua sin los inconvenientes de la insalubridad.

El Legado Morisco y las Mejoras del Siglo XVIII

    Durante el siglo XVI, Argamasilla de Alba recibió un importante impulso con la llegada de varias familias moriscas, emigrantes tras la rebelión de las Alpujarras. Estos nuevos habitantes aportaron conocimientos invaluables en agricultura, sistemas de regadío y técnicas de construcción, enriqueciendo el patrimonio cultural y técnico de la localidad.

    El siglo XVIII trajo consigo una de las obras de ingeniería más ambiciosas de la época: el Gran Canal del Priorato de San Juan, construido por orden del infante Gabriel, hijo de Carlos III. Este canal, que pasaba por el centro del municipio, transformó la fisonomía urbana de Argamasilla. Aunque hoy solo se conserva una pequeña muestra de aquella magna obra, su legado permanece en el edificio colindante que alberga el casino, y en la parte trasera, la entrada al antiguo cine, reconvertido ahora en bar. La misma plaza acoge también las dependencias municipales, creando un conjunto arquitectónico que habla de diferentes épocas históricas.

Cervantes y el Nacimiento del Quijote

    Todo en Argamasilla de Alba respira cervantismo. Fue aquí donde el ilustre escritor Miguel de Cervantes estuvo preso, y donde, según la tradición, comenzó a escribir su obra maestra. La Casa de Medrano, cuidadosamente restaurada y que conserva una cueva en su interior, funcionó como cárcel y es considerada el lugar donde Cervantes concibió las aventuras de Don Quijote.

La Iglesia de San Juan Bautista y el Misterioso Exvoto

    La Iglesia de San Juan Bautista, cuya construcción se inició en 1542 y se completó en el siglo XVIII tras varias interrupciones, alberga una de las piezas más intrigantes relacionadas con Cervantes.

    En la capilla de la Virgen de la Caridad de Illescas se expone un cuadro-exvoto donado por Rodrigo Pacheco en 1601.

    La inscripción al pie de la pintura relata una aparición milagrosa:

"Apareció nuestra señora a este caballero estando malo de una enfermedad gravísima desamparado de los médicos víspera de San Mateo año MDCI encomendándose a esta Señora y prometiéndole una lámpara de plata llamándola día y noche de un gran dolor que tenía en el celebro de una gran frialdad que se le cuajó dentro."

> 💡 **EN EL VIDEO:** Puedes ver de cerca el cuadro-exvoto de Rodrigo Pacheco (min. 2:51) y escuchar la interpretación completa de esta fascinante inscripción que conecta realidad y ficción literaria.

    Los estudiosos cervantinos han identificado a este Rodrigo Pacheco, por la fecha y la descripción de su enfermedad, como el caballero que Cervantes conoció en Argamasilla y que le sirvió de inspiración para crear el personaje de Don Quijote. Esta conexión directa entre realidad y ficción convierte a la iglesia en un lugar de peregrinaje literario.

La Glorieta: Un Homenaje Escultórico

    La Glorieta, nombre popular de la Plaza de España, constituye el corazón cervantino de la localidad.

    Aquí se pueden contemplar las figuras de Don Quijote, Dulcinea y Sancho Panza, obras del escultor Cayetano Hilario, hijo ilustre del pueblo. Al otro lado de la calle, una representación de Miguel de Cervantes en posición sedente completa este conjunto escultórico.

    La ruta cervantina continúa en la cercana Plaza de Alonso Quijano, donde encontramos dos figuras más: una de Azorín, situada frente a la botica donde se reunía con los Académicos de la Argamasilla, y otra representación que enriquece este museo al aire libre dedicado a la literatura española.

El Pósito de la Tercia: Historia y Cultura

    El Pósito de la Tercia representa otro tesoro arquitectónico de Argamasilla de Alba. Este edificio del siglo XVII fue creado por doña Ana Mondéjar, vecina de la localidad, quien dispuso que fuera dotado con 800 fanegas de trigo para ayudar a los necesitados.

    Tras pasar por diferentes propietarios a lo largo de los siglos, en 2005 el Ayuntamiento logró adquirirlo y en 2011 se inauguró su nueva etapa como espacio cultural y turístico. Esta rehabilitación ejemplar demuestra cómo el patrimonio histórico puede adaptarse a los tiempos modernos sin perder su esencia.

El Lugar de La Mancha Revelado

    Después de siglos de debate académico y popular, hoy podemos afirmar con certeza que Argamasilla de Alba es "aquel lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes". Lejos de ser un olvido, esta referencia indirecta se ha convertido en el mayor honor para una localidad que supo preservar y potenciar su herencia cervantina.

    Caminar por las calles de Argamasilla de Alba es sumergirse en un viaje temporal donde la realidad y la ficción se entrelazan de manera mágica. Cada rincón, cada edificio, cada plaza cuenta una historia que conecta el presente con aquel momento fundacional en que un escritor en prisión comenzó a imaginar las aventuras de un hidalgo loco de amor por los libros de caballerías.

Una Invitación al Descubrimiento

    Argamasilla de Alba no es solo un destino turístico; es un lugar de peregrinaje literario, un espacio donde la historia cobra vida y donde cada visitante puede sentirse parte de la inmortal aventura quijotesca. Porque, a diferencia de Cervantes, quienes visitan este lugar sí querrán acordarse para siempre de él.

    "Y así, abandono la población con la certeza de que yo, sí me acordaré siempre de este lugar."

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## **El Reportaje Completo en Video**

    Las palabras describen, pero las imágenes emocionan. En mi documental sobre Argamasilla de Alba podrás:

🏛️ Recorrer conmigo cada rincón cervantino

📜 Escuchar las historias mientras camino por sus calles

🎭 Visualizar la conexión entre los lugares reales y la ficción literaria

🌅 Sentir la magia del "lugar de La Mancha"


**[TAMBIEN EN YOUTUBE]**

La cueva de Montesinos. Lagunas de Ruidera 2ª parte (min.1:51)

    *¿Crees que hay otros lugares que inspiraron a Cervantes? ¡Debate conmigo en YouTube!*

Las Lagunas de Ruidera 2ª parte

    Hoy me he acercado de nuevo al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, para enseñaros lo que quedó por ver la vez anterior. 

La Cueva de Montesinos

    Desde la población de Osa de Montiel, a unos 34 Km. Se encuentra la entrada a la cueva que Miguel de Cervantes nombra en su famoso libro de El Quijote donde aconteció una de sus múltiples aventuras.

    La entrada es una Sima, una cavidad natural, producida por el hundimiento del terreno. Con una profundidad de 18 m. y un recorrido de unos 50.
    Es visitable con guía y se hace necesario casco y linterna.
    En el interior habitan varias especies de murciélago, la mas común es el murciélago de cueva.
    En lo mas profundo hay agua, se cre que pertenece también a las lagunas del Guadiana.

Capítulo XXII
    Donde se da cuenta de la grande aventura de la Cueva de Montesinos, que está en el corazón de La Mancha, "a quien dio felice cima el valeroso don Quijote de la Mancha"

[En estas y otras gustosas pláticas se les pasó aquel día, y a la noche se albergaron en una pequeña aldea, adonde el primo dijo a don Quijote que desde allí a la cueva de Montesinos no había más de dos leguas, y que si llevaba determinado de entrar en ella, era menester proveerse de sogas, para atarse y descolgarse en su profundidad].

[Don Quijote dijo que aunque llegase al abismo, había de ver dónde paraba; y, así, compraron casi cien brazas de soga, y otro día a las dos de la tarde llegaron a la cueva, cuya boca es espaciosa y ancha, pero llena de cambroneras y cabrahígos, de zarzas y malezas, tan espesas e intricadas, que de todo en todo la ciegan y encubren. En viéndola, se apearon el primo, Sancho y don Quijote, al cual le ataron los dos luego fortísimamente con las sogas].

    En la actualidad el entorno está ocupado por encinas, mezcladas con Sabinas, en los claros aparecen matorrales de espino negro, aulagas, espartales y romero.


    A unos 12 Km. Llego a la carretera de las lagunas, estas lagunas altas ya las vimos en la primera parte, por lo que este tramo lo paso sin detenerme.

    
Y llegamos a la localidad de Ruidera, donde podemos detenernos a tomar un descanso para después continuar, recorriendo los 18 km. que hay paralelos a las lagunas bajas hasta el Castillo y embalse de Peñarroya.

    Las lagunas bajas son cuatro, la de La Morenilla, La Coladilla, La del Cenagal y una mas que es la que forma el embalse de Peñarroya, que veremos mas tarde. Todas ellas pertenecen a la provincia de Ciudad Real. 

El Castillo

    El Castillo de Peñarroya se alza sobre una peña roja, de ahí lo de Roya, desde la que domina un acantilado, en un tramo del río Guadiana que da a la presa del embalse del mismo nombre.

    La fábrica es de mampostería y de sillería. En el exterior se encuentra un camino de acceso medieval, el humilladero y un foso.
    Por un pórtico se da entrada al patio de armas, y en él se hallan diversas dependencias adosadas al muro. 

Iglesia del siglo XII
    En su interior se encuentran pinturas a ambos lados del altar mayor, destacando también el retablo churrigueresco, el camarín de la virgen, el coro y una extraordinaria talla del siglo XVII que primitivamente estuvo emplazada en el convento de los Mercedarios de Argamasilla de Alba.

    En el lado que da a la presa hay una entrada a la actual ermita, del siglo XVII de estilo barroco decadente.

    Según una crónica castellana, el capitán Alonso Pérez de Sanabria arrebató el castillo a los musulmanes en 1198. A raíz de la toma de la fortaleza se encontró la imagen de Nuestra Señora de Peñarroya, que es venerada desde entonces por los vecinos de Argamasilla, siéndo ella su patrona. Tras la Reconquista, formó parte de la Orden Militar de San Juan en 1215.

    Un pasillo interior divide la muralla principal, y más alta, del antemuro, de 70 metros de longitud y con tres torres intercaladas entre cortinas. Presenta una torre albarrana de planta rectangular aunque redondeada por el extremo frontal.

    La torre del homenaje es cuadrada, tiene una superficie de 113 m² y en ella se pueden ver tres plantas. Acoge en la actualidad las dependencias de la Cofradía de Nuestra Señora de Peñarroya, de Argamasilla de Alba, aunque antiguamente, es de suponer que constituiría las dependencias del señor del castillo o alcaide de la fortaleza.
    A la terraza se llegaba a través del adarve de la muralla y por medio de una puerta.

Embalse de Peñarroya

    El Embalse de Peñarroya es una presa de uso hidroeléctrico y de abastecimiento situada junto al Castillo de Peñarroya.

    Se construyó en 1917 con una altura de 44 metros y una longitud de coronación de 251. Tiene una capacidad de 51 Hm3.

    En el entorno del Castillo y Embalse se ha creado una ruta de senderismo, de unos dos Km. entre ida y vuelta.
    La senda está dividida en seis temas:

    Junto a la explanada que forma el aparcamiento para visitantes, se han instalado varios postes indicadores de las diferentes rutas culturales, ademas de un edificio de servicios y zonas de pic-nic.

    Antes de dar por concluida la jornada, me dirijo a la población de Argamasilla De Alba, pero eso lo dejo para un nuevo reportaje.

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