Una Atalaya Milenaria sobre el Mediterráneo
El municipio de Cullera se sitúa en la ribera del río Júcar y junto al mar Mediterráneo, encontrándose a 30 kilómetros de Valencia. Es una ubicación privilegiada donde confluyen el río, el mar y la montaña en un equilibrio geográfico único.
El Santuario y el Castillo de Cullera se encuentran en una zona montañosa de la localidad, concretamente en la Montaña de los Zorros. El término municipal se extiende a lo largo de una llanura, cuya única elevación significativa es precisamente esta montaña, con una altura máxima de 233 metros sobre el nivel del mar, siendo la última estribación del sistema ibérico antes de llegar al mar.
El nombre de la montaña se debe a que en una época habitaban muchos conejos, haciendo que también se encontrara la rabosa o zorro. De esta montaña se controlan todos los alrededores, por lo que siempre estuvo habitada y utilizada como atalaya estratégica a lo largo de los siglos.
El castillo, junto con los restos de murallas y torreones que lo circundan, forma un Bien de Interés Cultural desde el 27 de abril de 1983. Es un conjunto de arquitectura militar musulmana cuyo edificio se alzó en el siglo X, en época califal. A comienzos del siglo XI pasó a formar parte de las defensas de la Taifa de Valencia.
En 1239 pasó a manos cristianas con el rey Jaime I. Durante la Guerra de los Dos Pedros fue tomado por los castellanos y recuperado por los aragoneses. Sirvió de defensa contra los piratas berberiscos durante el siglo XVI.
Mi Ascensión a la Historia
Decidí subir al Santuario y Castillo de Cullera buscando una perspectiva diferente de esta localidad valenciana. Lo que encontré fue mucho más que unas vistas panorámicas: fue un viaje a través de más de mil años de historia, donde cada piedra cuenta una parte de la compleja historia mediterránea.
El Santuario: Joya Neobizantina del Siglo XIX
Junto a la fortaleza se encuentra el Santuario de la Virgen del Castillo, un templo de estilo neobizantino construido a finales del siglo XIX. Entre 1891 y 1897 se construyó este santuario dedicado a la Virgen de la Encarnación, que es la patrona de Cullera y popularmente se la conoce como "Mare de Déu del Castell".
Esta edificación supuso la supresión del albacar viejo, integrando el espacio religioso en la fortaleza medieval de una manera que resulta sorprendentemente armoniosa.
Primera Impresión: Arquitectura que Impacta
El Santuario es un precioso rincón de obligada visita para todos los que se acercan a Cullera. Lo primero que me llamó la atención fue cómo sobre la fachada principal se erige la robusta torre de las campanas con una cúpula de tejas vidriadas de reflejo cobrizo. Es una imagen que se queda grabada en la retina: esa cúpula brillando bajo el sol mediterráneo con el azul del mar como fondo.
El Corazón del Santuario
En el presbiterio se encuentra el camarín con el trono y una imagen de la Virgen del siglo XV. La antigüedad de esta imagen contrasta bellamente con el estilo neobizantino del edificio, creando una continuidad temporal que conecta diferentes épocas de devoción.
La entrada al Santuario es gratuita para visita y culto, de martes a domingo, siendo las misas los sábados, domingos y festivos a las 11:00 horas. Esta accesibilidad hace que el santuario mantenga viva su función original de lugar de encuentro y oración para la comunidad.
El Castillo: Diez Siglos de Historia Militar
Después de visitar el santuario, exploré el castillo, esa fortaleza que ha sido testigo de las transformaciones políticas y sociales de la zona durante más de mil años.
Arquitectura Militar Andalusí
El conjunto de arquitectura militar musulmana conserva elementos originales del siglo X que me transportaron a la época califal. Caminar por sus muros es como hacer un recorrido por la historia de Al-Andalus, la Reconquista, las luchas entre coronas medievales y la defensa contra la piratería berberisca.
La construcción en época califal del siglo X se aprecia en la solidez de los muros y en las técnicas constructivas que han permitido que la fortaleza llegue hasta nuestros días. Su paso a formar parte de las defensas de la Taifa de Valencia a comienzos del siglo XI añade otra capa histórica al conjunto.
El Legado de Jaime I
El paso a manos cristianas en 1239 con el rey Jaime I marcó un antes y un después en la historia del castillo. Desde entonces, ha sido testigo de conflictos como la Guerra de los Dos Pedros, cuando fue tomado por los castellanos y recuperado por los aragoneses, demostrando su importancia estratégica.
Durante el siglo XVI sirvió de defensa contra los piratas berberiscos, una función que me hizo reflexionar sobre cómo este lugar ha sido siempre un bastión defensivo ante las amenazas que llegaban del mar.
Vistas que Justifican la Subida
Desde la Montaña de los Zorros, las vistas son espectaculares. Se controlan todos los alrededores, y entiendes perfectamente por qué este lugar siempre estuvo habitado y utilizado como atalaya. La perspectiva abarca desde la desembocadura del río Júcar hasta el horizonte mediterráneo, pasando por toda la vega cultivada que rodea Cullera.
Las vistas me hicieron comprender la importancia geográfica de este enclave: quien controlara esta montaña, controlaba las comunicaciones entre el interior valenciano y el mar, las rutas comerciales del Júcar y la defensa de toda la comarca.
Reflexiones de un Visitante Fascinado
Mi subida al Santuario y Castillo de Cullera fue mucho más que una excursión turística. Fue un encuentro directo con la historia mediterránea, donde se superponen capas de civilizaciones, religiones y culturas que han ido modelando este territorio.La Convivencia de Épocas
La convivencia entre el castillo medieval y el santuario neobizantino del siglo XIX es un ejemplo perfecto de cómo los espacios históricos pueden adaptarse y evolucionar sin perder su esencia. El santuario no compite con la fortaleza: la complementa, añadiendo la dimensión espiritual a la función defensiva original.
Un Patrimonio Vivo
El Bien de Interés Cultural no es aquí un título vacío: es un reconocimiento merecido a un conjunto que sigue cumpliendo funciones sociales (el santuario para el culto) y culturales (el castillo como testimonio histórico) en la vida de Cullera.
La Importancia de la Conservación
Lugares como este nos recuerdan la importancia de conservar nuestro patrimonio histórico. El castillo califal del siglo X, los retablos cerámicos de los siglos XVIII y XIX, la imagen mariana del siglo XV... cada elemento tiene su lugar en esta narrativa histórica que conecta pasado y presente.
Mi visita al Santuario y Castillo de Cullera fue un viaje de 233 metros de subida pero mil años de historia, donde cada paso me acercó más a comprender la riqueza cultural y patrimonial de la Comunidad Valenciana.



