Valle del Jerte



    Tomando como referencia la glorieta de los tres amigos en Plasencia, cogemos la N-110 hacia Ávila.     A unos dos km y medio nos encontramos el primer punto de interés de la ruta que recorreremos hoy.

    La Chopera 



    En los mapas no viene reflejado, pero nos dirigimos al camping “La Chopera” que si viene marcado.
    Justo antes de entrar al camping, giramos un poco a la Izda. para entrar en el aparcamiento y desde aquí comenzaremos un paseo de unos cinco km. a orillas del Río Jerte.
    El paseo es circular, nos acercaremos hasta Plasencia por un lado y a un puente por el otro por el cual cambiamos de orilla.

    Salimos de nuevo en la carretera, a unos tres Km. nos desviamos para ver la presa del

Embalse de Plasencia.


    La presa en sí misma no tiene gran interés, lo mas curioso es que se trata de un simple muro de contención, sin mucha altura y sin los típicos aliviaderos de otras presas.
    Cuenta con un canal subterráneo que alimenta las turbinas de una pequeña central hidroeléctrica 

y en el caso de que se acumule demasiada agua, esta sale por un lateral, pero sin compuertas que dosifiquen el caudal.

    Podemos hacer por los alrededores un serie de rutas en bici o caminando por cordeles y vías pecuarias con el pantano de fondo.

    Dejamos la presa y nos dirigimos al primer pueblo del Valle.

Navaconcejo.

    El pueblo se divide en tres grandes avenidas, el Paseo de Extremadura, la Cañada Real y el Paseo Río Jerte con calles secundarias que las unen.
    En estas calles predominan numerosas casas con entramados arquitectónicos características del valle con balcones voladizos y aleros.

    La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, es un edificio del siglo XVI, está situada en una plaza donde no falta la típica cruz de los caídos y las casas entramadas.

    Se conservan dos ermitas barrocas: la ermita del Santísimo Cristo del Valle, de los s. XVII y XVIII, realizada en mampostería y refuerzos de cantería, y la ermita de San Jorge, también de la misma época.

    El paseo del río Jerte es un buen lugar para tomar un descanso a la sombra de los árboles que lo pueblan y en verano, darse un chapuzón en las piscinas naturales.

    La economía se basa mayoritariamente en la industria de las cerezas, que dan salida mediante la cooperativa.

    Dejamos Navaconcejo y nos dirigimos al siguiente pueblo.

Cabezuela del Valle.

    Lo primero que me encuentro es la iglesia parroquial, dedicada a San Miguel Arcángel,

del s. XVI reconstruida en el XVIII, se construyó sobre la antigua sinagoga judía.
    Destaca el Altar Mayor, con un retablo barroco y grandes columnas salomónicas.


Las vidrieras, el coro y la gran pila bautismal.



    El casco histórico rompe la estructura lineal de las demás villas, y presenta una forma urbanística triangular. Está declarado Conjunto Histórico-Artístico.

    La calle principal está constituida por una vía de soportales.


El Ayuntamiento es de nueva construcción pero conserva la arquitectura popular.

    Cruzando el puente sobre el río Jerte y volviendo la vista atrás, podemos apreciar el conjunto de casas típicas, el discurrir del agua y dar un pequeño paseo, llegar hasta la ermita del Cristo del Valle.


    En el término municipal de Cabezuela y a unos dos Km. se encuentra uno de los parajes mas visitados del Valle,

La Garganta de los Infiernos.

    Hay que tener en cuenta que en temporada alta la afluencia de turismo es enorme, por lo que tendremos problemas para dejar el coche. Los aparcamientos son privados de los restaurantes, y el municipal queda un poco lejos, y también hay que pagar.

    Podemos hacer varias rutas, la mas común y la mas corta es la de los pilones, pero mejor nos informamos en el Centro de Interpretación, donde tenemos una sala exposición con maquetas y audiovisuales.


    El siguiente destino es Jerte, el municipio que da nombre al valle y al río.

Jerte.

    Jerte muestra la arquitectura típica de la zona, las casas con balcones de madera, las solanas de madera, el entramado de madera y adobe.

    Jerte fue quemado por los franceses en la Guerra de la Independencia, después de la quema los vecinos del pueblo que habían huido al monte regresaron y volvieron a construir el pueblo con la misma arquitectura.

    La calle de Ramón Cepeda es ruta de trashumancia y a día de hoy se sigue utilizando como tal.

    La trashumancia es uno de los fenómenos económicos, sociales y culturales que más identifican a Extremadura, dentro y fuera de ella. La trashumancia posibilita un complejo cultural, que descansa en el traslado cíclico del ganado desde el norte peninsular a los pastos invernales extremeños.

    La relación entre la actividad humana y el paisaje es evidente. La impronta de la trashumancia en Extremadura se constata en múltiples aspectos; las vías pecuarias se constituyen en los ejes articuladores de un paisaje, definido por esos corredores naturales y caminos en los que se va a mantener un continuo intercambio cultural. En Extremadura, la trashumancia ha supuesto una de las circunstancias históricas que más ha condicionado la configuración de los paisajes extremeños desde sus orígenes hasta la actualidad. Desde su institucionalización en el siglo XIII, con la aparición y desarrollo del Honrado Concejo de la Mesta, hasta nuestros días, su desarrollo y pervivencia se ha materializado en el paisaje en una vasta red pecuaria, una red de comunicaciones con una longitud de 7.200 km que cubre una superficie aproximada de 30.000 hectáreas.

    La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es un edificio rectangular y una sola nave, realizado en mampostería con refuerzos de sillería en las esquinas y soportales.

    La Torre se encuentra a unos pocos metros de la iglesia, tiene aires defensivos, elevada en mampostería de granito de los siglos XV y XVI. Alberga el reloj y tiene adosado un pilón.


    La Ermita del Cristo del Amparo es un edificio realizado en mampostería con refuerzos de granito, una nave única, dividida en dos tramos cubiertos por una bóveda de cañón.
    La única entrada es de medio punto y se encuentra situada a los pies bajo un soportal moderno.


    La Hospedería Valle del Jerte, antiguo edificio dedicado a la curtición de pieles, que en el siglo XX fue convertido en molino de aceite, hoy es un hotel 4* .

    El último municipio que veremos es Tornavacas, situado a los pies del puerto del mismo nombre.

Tornavacas.

    El municipio forma la cabecera geográfica del valle del Jerte y alberga la parte final de montaña, el puerto de Tornavacas, que da acceso a la provincia de Ávila.


    El relieve y paisajes del municipio son fundamentalmente montañosos, el río Jerte, nace unos 3 km al norte de esta villa.

    El Ayuntamiento de Tornavacas se sitúa en el conjunto histórico de la villa, en una ensanche de la calle real que hace las funciones tanto de plaza mayor como de mirador a la Sierra de Gredos.

    La Iglesia parroquial de estilo barroco está dedicada a Nuestra Señora de la Asunción.

    Otros monumentos o construcciones relevantes, son:

  • -La Puentecilla. Templete del siglo XVIII, en la Calle Real de Abajo. 


  • -El "Puente Cimero", de origen medieval y reconstruido en el siglo XVIII. en la Calle Real de Arriba.


  • -La casa de Juan Méndez Dávila, se hospedó el emperador Carlos V, durante su camino a Yuste. 

  • -Casas construidas durante la segunda mitad del siglo XVII y la primera del siglo XVIII, coincidiendo con una época de esplendor en la villa, se ubican a lo largo de su Calle Real. 
Destacan las inscripciones talladas en sus dinteles graníticos

Puerto de Tornavacas

    El puerto de Tornavacas es el lugar de nacimiento del río Jerte, sirve de comunicación entre Castilla y Extremadura.

    Históricamente fue la puerta de entrada desde el Reino de Castilla, por donde pasaban los rebaños trashumantes del Honrado Consejo de la Mesta.
    Enclave importante en la denominada «ruta Imperial» o «Camino imperial de Yuste» por la que el emperador Carlos V viajó a su retiro en el Monasterio de Yuste.

    De él se dice en el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España en 1849 que "es de herradura solamente; pero á poca costa se habilitaría para carros".
    Y no en vano ya que hasta hace poco, era uno de los puertos mas peligrosos de la península, al carecer de los actuales quitamiedos.

    Ubicado a 1274 m. de altitud, junto al Puerto de Tornavacas, es una parada indispensable.


    El mirador cuenta con una zona de aparcamiento y Área de descanso. Es accesible para personas con movilidad reducida y tiene paneles interpretativos.

    Mirando hacia atrás contemplamos una excelente panorámica que domina las altas cumbres de las Sierras de Gredos, y la Sierra de Candelario, que marca la divisoria de aguas entre las provincias de Cáceres, Ávila y Salamanca.

    Desde aquí podemos hacer varias rutas a pie o en bicicleta, siguiendo las cañadas de la trashumancia de antaño o el camino de Carlos V. hacia Yuste.

Si queréis ver el video que hice pinchar aquí.

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