El Puerto de Silla, también conocido como El Saladar, es uno de esos lugares que pasan desapercibidos para la mayoría de visitantes de la Albufera de Valencia, pero que guarda entre sus compuertas y barcas abandonadas más de siete siglos de historia. Ayer tuve la oportunidad de recorrer este rincón olvidado del Parque Natural, y lo que encontré fue un fascinante contraste entre un pasado glorioso y un presente marcado por el abandono.
El Motor del Progreso: Testigo de una Era
Lo primero que llama la atención al llegar al Puerto de Silla es el imponente edificio del Motor del Progreso, construido en 1894. Esta estructura, junto con sus compuertas, formaba parte del complejo sistema de bombeo utilizado para drenar y controlar el nivel de agua en los campos de arroz circundantes.Durante más de un siglo, estas instalaciones fueron el corazón tecnológico de la zona, permitiendo a los agricultores gestionar el agua de manera eficiente. Hoy, el edificio permanece como un monumento silencioso a una época en la que todo en la Albufera giraba en torno al agua.
700 Años de Tradición Pesquera
La relación de Silla con la pesca y la navegación se remonta al año 1248, cuando el rey Jaume I otorgó un privilegio permitiendo que sesenta familias moriscas permanecieran en la localidad con la condición de que los hombres supieran navegar y pescar. Este pacto medieval estableció una tradición que perduraría durante siglos.En 1858, la reina Isabel II legitimó oficialmente la Cofradía de Pescadores de Silla, reconociendo así la importancia histórica de esta actividad. Las barracas de la Cofradía que se conservan actualmente datan de 1993 y están disponibles para eventos sociales, aunque su uso es limitado.
Más que Pesca: Un Puerto Multifuncional
El Puerto de Silla no solo fue un enclave pesquero. Durante décadas, este puerto fue un punto neurálgico para diversas actividades económicas:
- Extracción de arena para la construcción
- Transporte de mercancías por toda la Albufera
- Siega de boga, una planta utilizada en la artesanía de sillería
- Contrabando de productos coloniales (azúcar y café) durante la posguerra, que desembarcaban en el Saler
Todo se movía por el agua, y el Puerto de Silla era una de las arterias principales de esta red de comunicación lacustre.
El Perelloná: Un Espectáculo Natural
Durante mi visita pude contemplar uno de los fenómenos más característicos de la Albufera: el perelloná (o perellonà en valenciano). Se trata de la inundación invernal de los campos de arroz que tiene lugar aproximadamente desde noviembre hasta enero.
Este proceso no es casual ni meramente estético. El perelloná cumple varias funciones ecológicas importantes:
- Aporta nutrientes a la tierra, enriqueciéndola para la próxima siembra
- Permite la aparición de pequeños crustáceos que mejoran la calidad del agua
- Atrae a numerosas especies de aves migratorias, convirtiendo la zona en un paraíso ornitológico temporal
- Crea un paisaje único que transforma completamente la fisonomía de la Albufera
Caminar entre estos campos inundados, con el cielo reflejándose en la fina lámina de agua, es una experiencia casi meditativa. Es fácil entender por qué este ecosistema ha sido fuente de inspiración para artistas y escritores durante generaciones.
El Club de Piragüismo: Resistencia Deportiva
En medio de este panorama de abandono general, el Club de Piragüismo de Silla, fundado en 1970, mantiene una actividad constante. Durante mi visita pude ver a varios usuarios trabajando en el mantenimiento de sus embarcaciones.Es admirable la dedicación de estos deportistas, aunque también es evidente que su foco está en sus propias piraguas y no tanto en el cuidado del entorno general. No es una crítica, sino una constatación: sin apoyo institucional y recursos, es difícil esperar que iniciativas individuales puedan mantener todo un puerto histórico.
La Cruda Realidad: Abandono y Falta de Recursos
Y aquí llegamos al punto más doloroso de la visita. El Puerto de Silla está, innegablemente, en un estado de abandono preocupante.Vi a un pescador preparando su barca con los escasos medios a su alcance, rodeado de varias embarcaciones tradicionales abandonadas. Estas albuferencas, las barcas típicas de la zona, yacen deteriorándose lentamente, testigos mudos de tiempos mejores.
Las causas de este declive son múltiples:
- La llegada del automóvil acabó con el transporte lacustre
- El fin de la extracción de arena eliminó una actividad económica importante
- La contaminación progresiva de las aguas hizo inviable la pesca profesional
- La eliminación de casas en el puerto despobló la zona
- La falta de inversión pública en mantenimiento y conservación
El resultado es un lugar que, a pesar de su innegable valor histórico y patrimonial, languidece sin que nadie parezca tener la voluntad o los recursos para rescatarlo.
Reflexión Final: ¿Hay Esperanza?
Recorrer el Puerto de Silla genera sentimientos contradictorios. Por un lado, la fascinación ante un lugar cargado de historia y belleza natural. Por otro, la frustración de ver cómo ese patrimonio se desvanece lentamente.¿Puede recuperarse el Puerto de Silla? La pregunta no tiene una respuesta sencilla. Requeriría:
- Inversión económica significativa en infraestructuras
- Un plan de dinamización que combine turismo sostenible, actividades deportivas y pesca tradicional
- Voluntad política de las administraciones locales y autonómicas
- Implicación de la comunidad local en la preservación de su patrimonio
El Puerto de Silla sigue ahí, entre la niebla matinal de la Albufera, esperando. La pregunta es: ¿llegaremos a tiempo?
Información Práctica para Visitantes
Cómo llegar:
- Desde Valencia: CV-500 dirección Silla
- Aparcamiento disponible cerca del puerto
- A unos 15 km del centro de Valencia
Mejor época para visitar:
- Noviembre-Enero (perelloná)
- Primavera para observación de aves
- Evitar horas centrales del verano
Qué llevar:
- Calzado cómodo para caminar
- Prismáticos (para aves)
- Cámara fotográfica
- Protección solar
Actividades posibles:
- Paseo por el puerto y alrededores
- Observación de aves
- Fotografía de paisaje
- Contemplar el perelloná en invierno
Duración recomendada de la visita: 1-2 horas
Vídeo del Puerto de Silla
He documentado mi visita completa al Puerto de Silla en este vídeo donde muestro el Motor del Progreso, los campos en perelloná, las barcas tradicionales y la realidad actual del puerto.
¿Has visitado el Puerto de Silla? ¿Qué te parece su estado actual? Déjame tu opinión en los comentarios.
Si te ha gustado este artículo, compártelo en tus redes sociales y ayuda a dar visibilidad a este rincón olvidado de la Albufera.








No hay comentarios:
Publicar un comentario
Puedes enviar tus comentarios a través de este formulario.