Fuensanta y Cresta del Gallo, mi Murcia del Alma: El Lugar Donde Conocí a Juan

Un Santuario entre la Devoción y la Naturaleza


    El Santuario de la Virgen de la Fuensanta se encuentra ubicado en la sierra de Carrascoy, a seis kilómetros de la ciudad de Murcia. Es uno de los lugares más visitados y queridos por los murcianos, no solo por su valor religioso sino por su privilegiada ubicación en plena naturaleza.

    En este santuario se aloja la Virgen de la Fuensanta, patrona de la ciudad de Murcia y su huerta. Durante las fiestas de septiembre y primavera, la imagen es trasladada a la Catedral de Murcia en una romería multitudinaria que constituye una de las tradiciones más arraigadas y emotivas de la región.


    El origen del santuario se encuentra en una cueva que hay en las inmediaciones, habitada y cuidada por monjes desde la Edad Media. Ante el deterioro de esta antigua ermita medieval, se decidió la construcción del santuario actual en 1694, convirtiéndose en uno de los mejores exponentes del barroco murciano.


    En una ladera del santuario se encuentra "La Fuente Santa", una construcción de estilo renacentista con un estanque y diferentes zonas de descanso y paseo que invitan a la contemplación y el recogimiento.

    Al estar situado en un lugar privilegiado del Parque Regional de Carrascoy y El Valle, desde aquí y sus alrededores se pueden realizar numerosas rutas de senderismo y BTT. En coche, se puede subir hasta la famosa Cresta del Gallo y desde allí realizar más rutas.

    La Cresta del Gallo recibe este nombre por la similitud que tiene con el apéndice de este animal. También es conocida como "La Panocha", y forma parte del Macizo de la Sierra de Carrascoy, alcanzando los 523 metros de altitud. Desde el mirador de la Cresta del Gallo se tienen unas vistas impresionantes del Valle del Segura, la huerta y la ciudad de Murcia.






El Encuentro que Cambió mi Experiencia Murciana

    Desde el aparcamiento que hay a los pies de la Cresta del Gallo he realizado varias rutas de senderismo con Juan. De hecho, fue aquí donde nos conocimos, y esta historia merece ser contada porque marcó un antes y un después en mi experiencia murciana.

Un Encuentro Casual que se Volvió Especial

    Yo estaba realizando la subida a la Cresta del Gallo, pero por el camino más difícil. Como es mi costumbre cuando exploro nuevos lugares, me salí del camino marcado para explorar un sendero alternativo. Iba concentrado en encontrar mi propio camino cuando, de repente, se me acercó un hombre que me preguntó si se podía subir por ahí hasta arriba.

    Empezamos a hablar mientras caminábamos. Me siguió por mi ruta improvisada y, poco a poco, fuimos conociéndonos. Nos presentamos: él era músico, yo hacía videos. Fue una de esas conversaciones naturales que surgen en la montaña, donde el esfuerzo compartido crea vínculos inmediatos.

    Llegamos hasta arriba juntos, y desde ese primer momento supe que había encontrado no solo un compañero de excursión, sino a alguien con quien compartir muchas aventuras. Ahí empezó nuestra amistad.

Una Amistad que Creció entre Senderos y Creatividad

    Después de aquel primer encuentro, quedamos varios días. Juan conocía la sierra como la palma de su mano y me enseñó rutas que jamás habría descubierto solo. Pero lo que realmente consolidó nuestra amistad fue cuando le propuse hacer un videoclip.

Los lobos del bosque - Juan Serna. Primer video clip realizado conjunto.

    Lo hicimos, y el resultado fue tan satisfactorio que se convirtió en el primero de muchos proyectos conjuntos. A día de hoy ya hemos hecho varios videoclips, hemos grabado conciertos y, por supuesto, hemos hecho muchas rutas juntos por este paraje y por otros del valle y de toda Murcia.

Un Territorio Compartido de Aventuras


    El Santuario de la Fuensanta y la Cresta del Gallo se convirtieron en nuestro territorio base, el punto de partida de innumerables excursiones. Desde aquí exploramos el Valle de Carrascoy, descubrimos rincones escondidos, grabamos secuencias para documentales, y desarrollamos esa amistad que mezcla la pasión por el senderismo con la creatividad audiovisual.

    Juan me enseñó a ver estos lugares con ojos murcianos. No era solo un visitante admirando paisajes; él me transmitió el cariño que los locales sienten por estos espacios naturales. Me explicó por qué los murcianos suben aquí los fines de semana, por qué este santuario es tan especial, por qué la Cresta del Gallo se ha convertido en un símbolo de la sierra.

Un Mirador que lo Ve Todo


Desde el mirador de la Cresta del Gallo, con Juan a mi lado, contemplé por primera vez las vistas impresionantes de la ciudad de Murcia extendiéndose por la vega. Él me iba señalando barrios, explicándome la geografía urbana, contándome historias de una ciudad que empezaba a conocer a través de sus ojos de músico y montañero.

Era fascinante ver cómo desde esos 523 metros de altitud se podía abarcar visualmente toda la huerta murciana, el serpenteo del río Segura, y entender la relación entre la ciudad y su entorno natural. Juan me hacía ver detalles que a un forastero se le escapan, me enseñaba a leer el paisaje con mirada murciana.

Compañeros de Blog y de Senderos


En diferentes entradas de este blog, os daréis cuenta de que somos compañeros de paseos. Juan aparece una y otra vez en mis crónicas porque se convirtió en mi guía, mi compañero de aventuras, mi cómplice creativo. Desde Fuente Caputa hasta el Castillo de La Luz, pasando por las rutas más escondidas del Valle, Juan ha sido el hilo conductor de mi experiencia senderista murciana.





Una Presentación Necesaria

    Sirva esta entrada para presentaros tanto el entorno como mi amistad con Juan. El Santuario de la Fuensanta y la Cresta del Gallo no son solo destinos turísticos en mis relatos: son los lugares donde nació una amistad que ha enriquecido profundamente mi experiencia en Murcia.

    Aquí, donde los murcianos vienen a encontrar paz espiritual o simplemente a disfrutar de la naturaleza, yo encontré algo igualmente valioso: un amigo que me enseñó que los mejores descubrimientos no son solo paisajes o rutas, sino las personas con las que los compartes.

Un Legado de Aventuras Compartidas

    Cada vez que subo a la Cresta del Gallo, recuerdo aquel primer encuentro casual que se convirtió en el inicio de tantas aventuras. Juan me enseñó que el senderismo en solitario está bien, pero que el senderismo compartido se convierte en algo mágico cuando encuentras a la persona adecuada.


    El Santuario de la Fuensanta, con su mezcla de espiritualidad y naturaleza, se convirtió en el escenario perfecto para que floreciera una amistad basada en la pasión compartida por la montaña, la creatividad y el descubrimiento de los tesoros ocultos de la Región de Murcia.

    Este es mi homenaje tanto a estos lugares extraordinarios como a Juan, el músico montañero que convirtió mis paseos solitarios en aventuras compartidas e inolvidables.



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