Una Doble Excursión Perfecta
El mismo día que visité Romangordo, por la tarde visité también Trujillo. Queda relativamente cerca por lo que no supuso ningún problema, ni de horario, ni de cansancio. Lo tenía pendiente desde hacía mucho tiempo, demasiado tiempo. Era una de esas cuentas pendientes que todo amante del patrimonio extremeño tiene en su lista de "imprescindibles".
Si por la mañana había descubierto el arte urbano rural de Romangordo, por la tarde me esperaba uno de los conjuntos monumentales más impresionantes de España. Un contraste perfecto: del arte contemporáneo en las calles a la historia milenaria grabada en piedra.
La Plaza Mayor: Pizarro me da la Bienvenida
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| Francisco Pizarro en la plaza mayor de Trujillo. |
Llego a la Plaza Mayor, donde está la estatua de Pizarro. Esta estatua ecuestre realizada en bronce con un peso de 6.500 kilos es el icono de Trujillo y una de las imágenes más emblemáticas de Extremadura.
Una Plaza de Película
La Plaza Mayor, de forma rectangular y estilo renacentista, rodeada por soportales en gran parte, es el lugar más conocido de Trujillo. Estar allí es como pisar un decorado cinematográfico natural, y no es casualidad que haya servido de escenario para múltiples producciones audiovisuales.
La presencia de Francisco Pizarro presidiendo la plaza me recordó inmediatamente que estaba en la cuna de conquistadores, en una de las ciudades que más influencia tuvo en la configuración del Imperio español en América.
La Subida: Escaleras hacia la Historia
Subo las escaleras que me llevan por las calles estrechas, viendo plazas, palacios, casonas hasta la parte alta de la ciudad. Cada escalón es un viaje en el tiempo, cada calle estrecha una lección de urbanismo medieval perfectamente conservado.
Un Museo Urbano al Aire Libre
Trujillo es uno de los pueblos más bellos de España. Su milenaria historia y riqueza monumental, reconocida como bien de interés cultural desde 1962, se hace evidente en cada fachada, en cada escudo nobiliario, en cada detalle arquitectónico.
Los palacios y casonas que jalonan el recorrido hacia la parte alta hablan de la prosperidad que las riquezas americanas trajeron a Trujillo. Cada familia noble que hizo fortuna en el Nuevo Mundo dejó su huella arquitectónica en estas calles.
El Castillo: Llegando a la Cima
Llegando al castillo, antiguo alcázar árabe. Desde aquí tengo unas vistas impresionantes de la zona. El castillo se levanta sobre una vieja fortaleza árabe de la que se conservan múltiples vestigios.
Una Atalaya Milenaria
Trujillo está coronado por una alcazaba árabe construida en tiempos del emirato omeya de Córdoba. Estar en lo alto del castillo es comprender inmediatamente por qué este enclave fue codiciado por todas las civilizaciones que pasaron por aquí.
Las vistas impresionantes abarcan toda la comarca trujillana, esa mezcla de dehesas, campos de cultivo y pueblos desperdigados que define el paisaje extremeño. Desde aquí se entiende perfectamente la importancia estratégica de Trujillo a lo largo de los siglos.
Vestigios de Al-Andalus
Los múltiples vestigios de la fortaleza árabe original me transportaron a la época en que Trujillo formaba parte del mundo islámico peninsular. Es fascinante cómo las diferentes culturas han ido superponiendo sus construcciones sin borrar completamente las anteriores.
Regreso a la Plaza Mayor: Otros Tesoros Monumentales
Vuelvo a la plaza mayor donde se encuentra la iglesia de Santa María la Mayor y varios palacios. La iglesia de Santa María la Mayor (siglo XIII) es uno de los monumentos más destacados del conjunto histórico.
Santa María la Mayor: Joya del Gótico
La iglesia del siglo XIII muestra la importancia que tuvo Trujillo tras la Reconquista cristiana. Su arquitectura gótica contrasta armoniosamente con los palacios renacentistas que la rodean, creando un conjunto de riqueza estilística extraordinaria.
Los Palacios de la Plaza
Los palacios de la Plaza Mayor reflejan la edad dorada de Trujillo, cuando las familias enriquecidas con las conquistas americanas competían por construir las residencias más suntuosas. Cada palacio tiene su propia historia, su propia leyenda ligada a algún conquistador o aventurero.
Otros Rincones: Francisco de Orellana y el Convento
Sigo recorriendo las calles, paso por la plaza dedicada a Francisco de Orellana, hasta el convento de San Francisco Real.
La Plaza de Francisco de Orellana
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| Francisco de Orellana. |
La plaza dedicada a Francisco de Orellana me recordó que Trujillo no solo fue cuna de Pizarro. Francisco de Orellana, el primer europeo que navegó el río Amazonas desde su nacimiento hasta su desembocadura, también nació en esta ciudad de conquistadores.
Es impresionante cómo un pueblo relativamente pequeño pudo dar al mundo figuras tan determinantes en la configuración de la historia universal.
El Convento de San Francisco "El Real"
El convento de San Francisco Real presenta una arquitectura conventual típicamente extremeña. Los muros cubiertos de hiedra y la sobriedad franciscana crean una atmósfera de recogimiento que contrasta con la grandiosidad de los palacios civiles.
La fotografía muestra el claustro del convento, con esos arcos de medio punto y esa vegetación trepadora que le da un carácter romántico muy especial.
Reflexiones de una Tarde Histórica
Mi tarde en Trujillo completó perfectamente la jornada que había comenzado con el arte urbano de Romangordo. Si por la mañana había descubierto cómo un pueblo pequeño puede reinventarse culturalmente, por la tarde pude contemplar cómo otro pueblo conserva y pone en valor un patrimonio histórico excepcional.
De Romangordo a Trujillo: Dos Modelos Culturales
El contraste entre Romangordo y Trujillo es perfecto para entender las diferentes formas en que los pueblos pueden gestionar su identidad cultural. Romangordo apuesta por la creación artística contemporánea, Trujillo por la conservación patrimonial. Ambos modelos son válidos y complementarios.Trujillo: Lecciones de Conservación
Trujillo es un ejemplo de cómo la conservación patrimonial puede ser motor de desarrollo turístico sostenible. Su declaración como Bien de Interés Cultural desde 1962 ha permitido mantener intacto un conjunto monumental que es patrimonio de todos.
El Peso de la Historia
Caminar por Trujillo es sentir el peso de la historia en cada paso. Francisco Pizarro, Francisco de Orellana, las familias nobles enriquecidas en América... Toda la épica de la conquista y colonización americana tiene aquí uno de sus epicentros más importantes.
Una Cita Pendiente Satisfecha
Después de tenerlo "pendiente desde hacía demasiado tiempo", finalmente pude comprobar que Trujillo justifica plenamente su fama. Es uno de esos lugares que superan las expectativas, que te hacen entender por qué están considerados entre los pueblos más bellos de España.
Mi tarde en Trujillo fue el colofón perfecto para una jornada que comenzó con arte contemporáneo en Romangordo y terminó con historia milenaria entre palacios y conquistadores. Dos caras de la misma moneda extremeña: la capacidad de innovar respetando las raíces y la importancia de conservar el patrimonio como legado para las futuras generaciones.












