Un Pueblo entre dos Cuencas
Moralzarzal, situado al pie de los cordeles de la Sierra de Guadarrama, es uno de esos pueblos serranos que encierra secretos geográficos únicos. El asentamiento de población estable fue realizado por pastores de Segovia en época de la Reconquista, y su nombre proviene de la unión histórica de dos poblaciones: Fuente del Moral y Zarzal, fusionadas desde mediados del siglo XIV.
Lo que hace especial a este municipio madrileño es su posición estratégica: divide en dos las aguas pluviales entre las cuencas del Guadarrama y el Manzanares. Sus ríos y arroyos tienen carácter intermitente; los de las zonas norte y oriental drenan hacia el río Manzanares, mientras los de las zonas occidental y sur lo hacen hacia el río Guadarrama.
Las diferencias de altitud son notables: el núcleo urbano se encuentra a 979 metros, Los Linarejos al sur a 925 metros, y todo el término está rodeado de sierras y cumbres que ofrecen paisajes espectaculares de la Sierra de Madrid para los amantes del senderismo.
El Valle de La Barranca es un valle de montaña situado a las faldas de la Bola del Mundo (2265 m) y La Maliciosa (2227 m), en la Sierra de Guadarrama, que ofrece algunas de las rutas más hermosas de la zona.
Mi Tercera Etapa como Senderista
Podía decir que esta es la primera salida de mi tercera etapa como senderista. Tras un parón demasiado largo por circunstancias personales, he vuelto a disfrutar de una de mis grandes pasiones. Y no podía haber elegido mejor lugar para mi regreso que Moralzarzal, un pueblo que ya conocía de anteriores visitas navideñas.
Recuerdos de Navidad y Paseos Familiares
Visité este pueblo de la sierra de Madrid unas navidades que pasé en casa de mi hermana. Junto a mi cuñado, salimos a dar largos paseos por los alrededores, descubriendo esos senderos que serpentean entre robles y pinos, respirando el aire puro de la sierra y disfrutando de la tranquilidad que solo estos pueblos serranos pueden ofrecer.
Esas caminatas navideñas se quedaron grabadas en mi memoria, y sabía que cuando volviera al senderismo, Moralzarzal sería una de mis primeras opciones. La sierra tiene esa magia especial: te llama, te espera, y siempre te recibe con los brazos abiertos.
La Ruta del Valle de la Barranca
Una de las rutas que decidí hacer con mi cuñado y sus amigos fue por el Valle de la Barranca. Esta queda un poco alejada del pueblo, en dirección a Navacerrada, pero merece absolutamente la pena. Es una ruta sencilla ideal para hacer con niños, perfecta para mi regreso gradual al mundo del senderismo.
El Punto de Partida: Embalse del Ejército del Aire
La ruta empezó en el Embalse del Ejército del Aire, que es donde está ubicado el aparcamiento. Este embalse tiene una función muy importante: suministra agua a varios pueblos de la zona, y verlo allí, rodeado de montañas y reflejando el cielo, ya me anticipó que sería una jornada especial.
El ambiente era perfecto: mis compañeros de excursión con ganas de caminar, el tiempo acompañando, y yo con esa mezcla de nervios y emoción que sientes cuando retomas una pasión después de mucho tiempo.
Rumbo a La Maliciosa (aunque solo fuera en intención)
Cogimos el sendero que nos lleva hacia el pico de "La Maliciosa", esa cumbre de 2227 metros que domina el valle. Sabíamos desde el principio que no llegaríamos porque está bastante lejos y no nos daba tiempo, pero el simple hecho de caminar por esa senda que han recorrido miles de montañeros me llenaba de satisfacción.
El sendero discurre por la Senda Ortiz, un recorrido que nos fue mostrando progresivamente la belleza del Valle de la Barranca. Cada paso me recordaba por qué había echado tanto de menos estas experiencias: la conexión con la naturaleza, el ejercicio al aire libre, la sensación de libertad que solo se encuentra en la montaña.
Paradas Estratégicas: Las Fuentes del Camino
Pasamos por delante de la Fuente del Molinillo (también conocida como Fuente del Mingo),
uno de los puntos característicos de la ruta. Aunque no paramos allí, sí que hicimos una parada más adelante en la Fuente de la Campanilla, que debe su nombre a la campanilla que la identifica.Este lugar cuenta con un merendero perfecto para el descanso, y allí decidimos parar a comer algo. Fue uno de esos momentos mágicos del senderismo: sentados en plena naturaleza, compartiendo comida y conversación con buenos compañeros, rodeados del silencio de la sierra roto solo por el murmullo del agua y el canto de los pájaros.
El Regreso: Satisfacción Cumplida
Desde la Fuente de la Campanilla, nos dimos la vuelta y emprendimos el camino de regreso. No habíamos llegado a La Maliciosa, pero no importaba. El objetivo de la jornada no era conquistar cimas, sino reconectar conmigo mismo y con esta pasión que había dejado aparcada demasiado tiempo.
Durante el camino de vuelta, tuve tiempo para reflexionar sobre lo que había significado esta salida. No solo había vuelto a caminar por la sierra; había vuelto a ser yo mismo. Cada paso me devolvía esa sensación de bienestar que solo el senderismo me proporciona.
Una Experiencia Documentada
Esta ruta quedó inmortalizada en un breve video que hice durante el recorrido, capturando no solo los paisajes del Valle de la Barranca, sino también la emoción del regreso, las risas con los compañeros de excursión, y esos pequeños momentos que hacen especial cualquier jornada en la montaña.
Reflexiones de un Senderista Renovado
Moralzarzal y el Valle de la Barranca me dieron exactamente lo que necesitaba: un regreso suave pero emocionante al mundo del senderismo. La sierra de Guadarrama, con su generosidad habitual, me acogió como si no hubiera pasado el tiempo.
Esta primera salida de mi tercera etapa como senderista me ha recordado por qué esta actividad forma parte tan importante de mi vida. No se trata solo del ejercicio físico o de contemplar paisajes bonitos; es una forma de reconectar conmigo mismo, de encontrar la paz interior y de compartir experiencias únicas con gente que comparte esta misma pasión.
El Valle de la Barranca ha sido el escenario perfecto para mi regreso. Ahora, con las piernas ya "recordando" y el corazón lleno de montaña, estoy preparado para nuevas aventuras en la sierra.